Publicado: 2 de Abril de 2013 a las 18:52

La cal juega un papel decisivo en los procesos constructivos y de restauración. 

Es la materia prima para la elaboración de morteros para guarnecidos, enfoscados, estucos y pinturas, que aportan la capa que protege los muros de los más importantes edificios de la antigüedad y, como no, de tiempos más modernos. 

 El proceso de carbonatación que sufre la cal, la ausencia de retracciones y la gran plasticidad de las pastas elaboradas con ella, hacen que el abanico de posibilidades y acabados sea el más extenso de entre el resto de materiales de construcción. 

 Solo la cal tiene capacidad bioclimática ya que posee poros que dejan transpirar paredes y muros al mismo tiempo que los impermeabilizan creando así lo que llamaríamos el efecto vasija de barro o botijo. Es capaz de mantenerse en perfecto estado durante siglos como nos enseña la historia en restos del Imperio Romano, La Grecia Clásica e incluso anteriores a la civilización egipcia. 

 En CAFAL somos aplicadores de nuestros morteros, pero también los vendemos para que los apliquen nuestros clientes con sus propios medios.